Esponsales Bárbaros es el cuarto escenario de la campaña de Atila el Huno en Age of Empires II: The Conquerors. Debes derrotar a tres oponentes: Borgoña, Metz y Orleans. Es posible intimidar a Borgoña en formar una alianza por la destrucción de su Centro Urbano, contribuyendo con 500 de oro y la construcción de un Castillo en menos de 10 minutos.

"El emperador del Imperio Romano de Occidente tenía una hermana llamada Honoria, que tras muchos años de confinamiento en sus habitaciones, tuvo la absurda idea de mandarle una carta a Atila en la que le pedía que se casase con ella. Hay que suponer que Honoria no sabía dónde se estaba metiendo. Aunque Atila poseía numerosas esposas, se dio cuenta de inmediato de la ventaja que esa unión podía ofrecerle. Cambió repentinamente de planes. Ya no invadiría Constantinopla, sino Roma, en el Imperio Romano de Occidente. Y de hecho exigió como dote la mitad de aquel imperio. Atila envió a los hunos a través del Rin y fraguó alianzas con otros jefes bárbaros. Algunos, especialmente los borgoñones y los ostrogodos, se unieron a la confederación huna, mientras que otros, como los visigodos, aprovecharon para obtener el favor de Roma oponiéndose a los hunos. Cuando Atila entró en la Galia, lo que actualmente llamamos Francia, se limitó a afirmar que reclamaba con la fuerza lo que era suyo por derecho propio, por su matrimonio con Honoria."

Instrucciones

Condiciones de partida

Objetivos

  • Derrota a Metz.
  • Derrota a Orleans.
  • Derrota a Borgoña.
  • Derrota al ejército romano.
    • OPCIONAL: Borgoña está dispuesta a unirse a tu ejército pero debes ganarte su absoluta confianza. En primer lugar, exigen un tributo de 500 unidades de oro.
    • OPCIONAL: Borgoña se unirá a ti si construyes un Castillo dentro del área entre banderas de su ciudad en 10 minutos.

Pistas

  • Tus tropas se encuentran dispersas inicialmente. Busca un buen lugar para levantar un primer campamento y evita a los lobos. En lo más crudo del invierno, te resultará difícil encontrar un sitio con alimentos, pero puedes cazar ciervos
  • Aunque no puedes igualar la tecnología de los Francos, cuentas con superioridad numérica. ¡Lanza tus hordas contra las ciudades de la Galia!

Jugadores

Enemigo -> Aliado

  • Borgoña (Francos) (Si destruyes su Centro Urbano y sigues sus indicaciones, se convierte en tu aliado)

Enemigos


Estrategia

Construye tu Centro Urbano en la esquina este del mapa, donde hay acceso fácil a la madera, al oro y a la piedra. Recolecta bastante recursos para avanzar a la Edad Imperial y desarrollar tecnologías. Utiliza tu Caballería de Exploración para explorar el mapa hasta Borgoña y el río helado. Una vez que tengas un número respetable de Aldeanos, construya el resto de su ciudad. Además construye un Castillo cerca del puente que conecta tu poblado y el de Orleans y Metz. Para defenderlo, crea entre 20 y 30 Tarcanos.

En un momento, Metz sigue siendo relativamente subdesarrollada; tiene Jinetes y Lanzadores de Hachas que podrían ser un verdadero problema para tu ciudad. Además, sus Arietes probablemente se conviertan en una verdadera frustración. Cruza el río con tus Tarcanos y aplastalos. Llevate consigo algunos Lanzapiedras.

Ya terminada esta parte del escenario, Orleans tendrá bastante soldados como para atacarte. Duplica el tamaño de tu ejército: Lleva más Tarcanos, Arqueros a Caballo y algunos Lanzapiedras. Acaba con ellos y luego lleva a tu ejército hacia las murallas de Orleans. Adentrate un poco en territorio enemigo y destruye sus edificios, incluyendo su Centro Urbano.

Una vez que tus enemigos han sido derrotados, el Imperio Romano de Occidente atacará. El ejército aparece en el lado izquierdo del mapa y estratégicamente colocando murallas, torres y castillos antes de que lleguen diezmará sus fuerzas, ya que no tienen armas de asedio. Cuando estos sean derrotados, la partida se gana.

"El anciano sacerdote bajó la cabeza mientras relataba lo que sucedió después, y puedo asegurar que el peso de los recuerdos le causaba gran dolor. Atila no se detendría ante nada hasta conseguir a su prometida, Honoria, y lograr su objetivo de dominar el Imperio Romano. La devastación de la Galia no tuvo precedentes. Los hunos torturaban a la gente, despedazando su cuerpo con caballos salvajes o aplastando sus huesos bajo el peso de las ruedas de los carros. Abandonados los miembros insepultos en los caminos públicos, como alimento para los perros. Todo el camino desde la Galia hasta el Danubio, de donde procedían los hunos, estaba adornado con cabezas clavadas en estacas. Sitiaron Orleans, ya que Atila había aprendido bastante sobre el arte del sitio desde que se había enfrentado a las murallas de Constantinopla. Pero mientras los hunos realizaban su funesta tarea, una gran nube de polvo apareció en el horizonte. Había llegado Aecio con el ejército romano."

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