El Sacro Emperador Romano es el primer escenario de la campaña de Barbarroja de Age of Empires II: The Age of Kings. El objetivo es reclamar el dominio de los ducados, capturando 4 de las 6 reliquias que poseen.

¿Así que quieres oír la leyenda de Federico Barbarroja? Pues más vale que nos invites a otra ronda. Puede que incluso a dos. Porque verás, es una gran historia. Pero bueno, todo en ese hombre era grandioso. Barbarroja fue un hombre de grandes apetitos... grandes ambiciones... y una gran barba roja. Pero la pregunta, lo que tú te preguntas, es: ¿Bastó con eso? ¿Basta la voluntad de un hombre para construir un imperio? Porque en esa época no existía aún el Sacro Imperio Romano, sólo había un montón de belicosas ciudades-estado. Estos principados, dudosamente leales, estaban más interesados por una confederación libre que por un imperio unificado. Pero Barbarroja creía que él era Emperador por voluntad divina, tenía la intención de devolver su antigua gloria al Sacro Imperio Romano. Y si eso significaba acabar con todos los príncipes alemanes, pues que así fuera.

Instrucciones

Condiciones de partida

Objetivos

  • Consigue 4 de las 6 Reliquias de los seis ducados alemanes de los alrededores.

Pistas

  • Como el imperio se enfrenta a tantos enemigos, seria adecuado eliminar uno o dos antes de que lleguen a ser una verdadera amenaza.
  • Recuerda; solo los Monjes pueden transportar y guarecer las reliquias.
  • Asegúrate de tener cerca algún monje a la hora de transportar las reliquias que vayas encontrando.
  • Puedes saber si un Monasterio tiene una reliquia guarecida si el monasterio tiene una bandera puesta encima. La única manera de recuperar una reliquia en estas condiciones es destruir el monasterio.

Estrategia

Controlas el ejército teutón y comienzas en una isla en el centro del mapa, rodeado por todos lados de varios enemigos de Europa Central. Extraer las abundantes reservas de piedra de la isla de Barbarroja y utilizarlas para construir castillos, puertas y otras defensas en el lado cercano de cada una de las cuatro entradas de la isla (bloqueándolas) es el mejor método para defender la ciudad de los frecuentes ataques. Seria conveniente crear un ejército de Paladines y Caballeros Teutónicos en mayor cantidad, ya que a pesar de ser lentos son buenos combatientes y destruyen mas rápido los edificios. Crea al menos 4 Monjes y lleva a uno con tu ejército hacia el campamento de tus enemigos para que despues de destruir los Monasterios puedas llevar la reliquia hasta tu campamento (es recomendable dirigirse a las más débiles, pues asi el trayecto sería mas facil). Repite lo mismo en los demás campamentos y si consigues capturar las 4 reliquias, ganarás el escenario.

Barbarroja era llamado el azote de Europa. Pero era tan buen diplomático como guerrero. Unificó Alemania con algo más que su espada. Creó un código legal conocido como Paces territoriales: Ayudó a los necesitados fijando un precio oficial para el grano después de cada cosecha. Las provincias de Alemania se convirtieron pronto en las más prósperas y poderosas de Europa. El Sacro Imperio Romano tuvo tanto éxito que amplió enseguida sus fronteras.

Curiosidades

  • El jugador empieza la partida con una Caballería Ligera, unidad que no tienen disponible los teutones.
  • En realidad, Barbarroja era el duque de Suabia.
  • Aunque Suabia está representada en el norte del mapa, en la vida real está en el sur de Alemania, y debería haber estado directamente al oeste de Baviera y al este de Borgoña.
  • Nota: cómo ya fue mencionado antes hay unos guerreros mongoles en el mapa los los cuales pueden hacer mucho más fácil la partida ya que se puede hacer un buen ataque con los onagros de asedio.
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