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Civilización Árbol Tecnológico Estrategia


La banda sonora de los Bizantinos en la Definitive Edition

Los Bizantinos son una civilización que aparece en Age of Empires II: The Age of Kings. Se trata de una civilización que estableció Constantinopla como su capital, ocupando toda la zona de los Balcanes, Grecia, Anatolia, el Cáucaso, Mesopotamia, el Levante Mediterráneo y Egipto junto a Libia; además de poseer durante poco tiempo el Norte de África, España e Italia. Anteriormente conocido como el Imperio Romano del Este, llegó a conocerse como el Imperio Bizantino después de la conquista árabe de la mayoría de territorios antiguos del siglo séptimo. Los Bizantinos podrían ser una buena civilización para principiantes porque disfrutarán mucho con cualquiera de las estrategias disponibles, desarrollarán muchas tecnologías y tendrán buenas defensas, aunque el orden de elección de fuerzas puede paralizar a alguien nuevo en el género.

Características

Unidad única

Catafacta-Icono-DE.png Catafracta: Caballería con bonificación de ataque contra la infantería.

Tecnologías únicas

TecnoUnicaCastillos-DE.png Fuego Griego: los Brulotes obtienen +1 de alcance.
TecnoUnicaImperial-DE.png Logística: Las Catafractas hacen daño a los enemigos adyacentes.

Bonificaciones de civilización

Bonificación de equipo

Monjes sanan 50% más rápidos.

Cambios

The Age of Kings

  • Tienen el estilo arquitectónico de Medio Oriente.
  • Deben desarrollar Guardia Urbana como el resto de civilizaciones.
  • Un equipo que contenga Bizantinos: Los Monjes curan tres veces más rápido.
  • Las Catafractas se crean en 23 segundos.
  • Las Catafractas tienen 2.0 de Velocidad de Ataque.

The Conquerors

  • Con el parche 1.0b, reciben Guardia Urbana gratis.
  • Logística introducida.
  • Un equipo que contenga Bizantinos: Los Monjes curan 1.5 veces más rápido.
  • Las Catafractas se crean en 20 segundos.
  • Las Catafractas tienen una VDA de 1.8 (1.7 para el de Elite).
  • Las Catafractas reciben un +12 (+16 para el de Elite) de bonificación de defensa contra ataques anti-caballería.

The Forgotten

The African Kingdoms

  • Con el parche 4.8, Fuego Griego cuesta 250 alimento, 300 oro.

Definitive Edition

  • Reciben el estilo arquitectónico Mediterráneo.

Diálogos

Las unidades bizantinas hablan latín medieval, sin embargo esto es históricamente incorrecto, ya que en el Imperio Bizantino hablaban realmente griego medio.

  • Ain? - ¿Sí?
  • Impero? - ¿Qué me ordena?
  • Presto - Listo
  • Salve! - ¡Hola!
  • Correctus - Correcto
  • Ago - Lo haré
  • Sane - Por supuesto
  • Caedo - Corto [un árbol]
  • Pabulo - Forrajeo
  • Venatus - Carne, cazador
  • Capto - Atrapo [un pez]
  • Colo - Cultivo
  • Fodio - Cavo
  • Condo - Construyo
  • Reficio - Reparo
  • Deleo! - ¡Destruyo!
  • Comittam! - ¡Lo haré! ¡Comenzaré la batalla!
  • Comita! - ¡Te seguiré!
  • Pugno! - ¡Lucho!
  • Porro! - ¡Adelante!

Curiosidades

  • A pesar de que fueron históricamente conocidos como el último bastión del cristianismo ortodoxo en el Medio Oriente y ser unos férreos defensores de dicha religión, es curioso que compartan arquitectura con civilizaciones musulmanas como los Sarracenos, Turcos y Bereberes.
    • La arquitectura bizantina fue cambiada a una nueva en Age of Empires II: Definitive Edition, en la que se despega de la cultura musulmana y adquiere una más similar a la correspondiente históricamente.
  • El nombre "Bizantino" no fue empleado para referirse al imperio hasta años después de la caída de Constantinopla. Para el momento, solo se les refería como el Imperio Romano de Oriente o como el Imperio de Romania, aunque algunos europeos lo trataban como una civilización neogriega a modo de burla.
    • En la Campaña de Barbarroja, en la Bari y en Bafea se menciona a los bizantinos como tal a pesar que en la época no se les conocía por dicho nombre (posiblemente se trate de un error históricopor parte de los desarrolladores).

Historia

Los Bizantinos tomaron su nombre de Bizancio, una antigua ciudad griega situada en el Bósforo, vía fluvial estratégica que une el Mar Negro con el Egeo. En el siglo IV, el emperador romano Constantino la había rebautizado como Constantinopla, convirtiéndola en la segunda capital del imperio. El Imperio Romano de Oriente sobrevivo casi mil años al Imperio Romano de Occidente, defendiendo Europa de las invasiones orientales de los persas, árabes y turcos. Los bizantinos perduraron porque Constantinopla estaba bien defendida por murallas y podía ser abastecida desde el mar. En el cenit de su esplendor, a mediados del siglo VII, los Bizantinos habían recuperado gran parte de los territorios del antiguo imperio, excepto el norte y oeste de la península Ibérica, la Galia (actualmente Francia) y Gran Bretaña.

Los Bizantinos también mantuvieron el control sobre Siria, Egipto y Palestina, aunque a mediados del siglo VII los habían perdido ante los árabes. Desde entonces, su imperio consistía principalmente en los Balcanes y la Turquía actual. El primer gran emperador fue Justiniano I (482 a 565). Su ambición fue restaurar el antiguo Imperio Romano, lo que casi estuvo a punto de lograr. Su Instrumento fue Belisario, el gran general de la época, quien agrando el imperio por los cuatro puntos cardinales derrotando a los persas por el este, a los vándalos por el norte de África, a los Ostrogodos en Italia y a los búlgaros y eslavos en los Balcanes. Además de sus campañas militares, Justiniano sentó las bases de su futuro imperio al establecer un fuerte sistema administrativo y legal. También fue un defensor del Cristianismo. La economía Bizantina fue durante muchos siglos, la más rica de Europa porque Constantinopla estaba muy bien situada en las rutas comerciales entre Asia, Europa, el Mar Negro y el Mar Egeo. También era un punto de destino importante para la Ruta de la Seda en China. El Numisma, la principal moneda de oro Bizantina, fue la moneda oficial del Mediterráneo durante 800 años. Finalmente, la posición estratégica de Constantinopla atrajo la envidia y la animosidad de las ciudades estado-italianas.

La fuerza clave del Imperio Bizantino fue la superioridad de su ejército, que recurrió a lo mejor de la experiencia bélica de los romanos, los griegos, los godos y de Oriente Medio. El núcleo del ejército era la caballería pesada, que actuaba de fuerza de choque apoyada por la infantería ligera (arqueros) y la infantería pesada (espadachines con armadura). El ejército, dividido en unidades, estaba entrenado en tácticas y maniobras. Los oficiales recibían educación en historia y teoría militar. Aunque con frecuencia eran superados en número por masas de soldados carentes de preparación, el ejército bizantino prevalecía gracias a tácticas inteligentes y a una buena disciplina. Una red de espías y agentes secretos, que filtraba información acerca de los planes de los enemigos, reforzaba al ejército, permitiendo utilizar el soborno u otras formas de desviar al enemigo. La marina bizantina mantenía abiertas las rutas comerciales marítimas, así como las líneas de suministro de la ciudad para evitar que ésta tuviera que rendirse de hambre en caso de asedio.

En el siglo VIII, el ataque marítimo y terrestre de los árabes no tuvo éxito debido a un arma secreta: "el fuego griego". Esta arma química, cuya composición se desconoce en la actualidad, era una especie de líquido de napalm que podía ser rociado con una manguera. "El fuego griego" provocó la destrucción de la marina árabe. Durante los siglos VII y VIII, los árabes invadieron Egipto, Oriente Medio, el norte de África y España, despojando para siempre al Imperio Bizantino de esos territorios. La victoria de los turcos en Manzikert, en el año 1071, tuvo como consecuencia la devastación de Asia Menor, principal fuente de cereales, ganado, caballos y soldados del imperio. En el año 1204, los cruzados al mando del Dogo de Venecia saquearon a traición Constantinopla. En el siglo XIV, los turcos invadieron Europa tomando Adrianópolis y evitando enfrentarse a Constantinopla. Un gran número de ellos se asentó en los Balcanes, derrotando a un gran ejército cruzado en Necrópolis en 1396. En mayo de 1453, el sultán turco Mehmet II tomó la debilitada Constantinopla con la ayuda de pesados cañones. Con la caída de Constantinopla, el Imperio Bizantino llegó a su fin.

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