Age of Empires Wiki
Advertisement

Bala roja (conocido como Disparo al Rojo antes de la Definitive Edition) es una tecnología en Age of Empires II: The Age of Kings que puede ser desarrollada en la Universidad a partir de la Edad de los Castillos. Esta tecnología aumenta el daño de Torres contra barcos en un +125%, mientras que los Castillos, Puertos y Kreposts ganan un +4 de ataque contra estos.

Esta tecnología está disponible para todas las civilizaciones excepto Bizantinos, Eslavos, Españoles, Francos, Hunos, Japoneses, Mongoles y Sarracenos.

Aumento de ataque contra barcos

Bala roja al ser un multiplicador de ataque para las torres, pero no para los Castillos y Puertos, la bonificación contra los barcos es diferente para cada edificio.

Edificio Bonificación sin Bala roja Bonificación con Bala roja Aumento
Torre de guardia 7 16 +9
Torre de vigilancia 9 20 +11
Torre de Homenaje 10 23 +13
Torre de bombardeo 40 90 +50
Castillo 0 4 +4
Krepost 0 4 +4
Puerto 9 13 +4

Nótese que, antes del lanzamiento de The African Kingdoms, se recomendaba alejarse del disparo de los edificios no sólo con los barcos, sino también con los jinetes a camello, Mamelucos y Saboteadores, dado que recibían daño de ataques anti-barco. En The African Kingdoms, sin embargo, se les eliminó la armadura barco a las unidades de camello.

Bonificaciones de civilización

  • Chinos: Bala roja es un 15%/20% más barata en la Edad de los Castillos/Imperial.

Bonificaciones de equipo

  • En un equipo con Malíes: Desarrollar Bala roja es un 80% más rápido.

Historia

Los artilleros de la costa que se enfrentaban a los barcos aprendieron a calentar las bolas del cañón en hornos, hasta que estaban al rojo vivo. Si un disparo caía sobre la parte de madera de un de un barco de vela, podía incendiar el barco. El interior del tubo del cañón tenía que ser suficientemente grueso, para no consumirse antes de poder disparar el cañón. Si el interior del tubo se quemaba con demasiada rapidez, el cañón podía dispararse antes de tiempo. En este caso, el cañón podía explotar, en lugar de dispararse. Los disparos al rojo que penetraban por la cubierta eran especialmente peligrosos. Podían penetrar hasta algún lugar del barco al que la tripulación no pudiera llegar con agua antes de que el fuego se propagase. Si el fuego llegaba a la santabárbara (donde se guardaba la pólvora), el barco explotaba.

Advertisement